😨 Tiene el cuerpo casi completamente tatuado, se ha teñido los ojos y la lengua de negro, se ha amputado los dedos, ha eliminado partes de su rostro… y sin embargo, insiste en que no se trata de locura, sino de arte. ¿Quién es este hombre que se hace llamar “Diabão”?
En la ciudad brasileña de Praia Grande, estado de São Paulo, vive un hombre que no pasa desapercibido. Su aspecto parece sacado de una película de terror: su piel está cubierta de tinta negra, sus orejas y nariz han desaparecido, sus ojos están oscurecidos y su rostro ha sido modificado hasta el extremo. Su nombre de nacimiento es Michel Praddo, pero legalmente ahora se llama Diabão Faro Praddo, en sintonía con la transformación radical que ha emprendido desde hace más de una década.

Para muchos, un tatuaje representa un recuerdo o una forma de embellecer el cuerpo. Para Diabão, es mucho más que eso: es una filosofía de vida, un proceso de transformación profunda que rompe con los límites tradicionales de la estética, el dolor y la identidad.
🖤 Su viaje comenzó en 2014. En aquel entonces, Michel era simplemente un tatuador con cierta inclinación por el arte corporal. Pero con el tiempo, esa pasión se convirtió en una misión personal. Hoy en día, más del 90 % de su piel está tatuada, incluyendo zonas que pocos se atreverían a tocar: los globos oculares y la lengua, ambos teñidos completamente de negro. “No es solo tinta”, explicó una vez. “Es mi forma de mostrar al mundo quién soy realmente.”

Pero lo suyo va más allá de los tatuajes. Se ha sometido a numerosas intervenciones quirúrgicas extremas, como la eliminación de las orejas, la amputación de la nariz, la bifurcación de la lengua, y la colocación de implantes subcutáneos en la cabeza y el rostro. Tiene 33 implantes con forma de cuernos en el cráneo, lo que le valió en 2023 un récord Guinness como la persona con más cuernos implantados en la cabeza.
💰 Según él mismo ha revelado, el costo total de sus modificaciones supera los 300 mil reales brasileños, lo que equivale a aproximadamente 60 mil dólares estadounidenses. Y lejos de detenerse, continúa añadiendo nuevos elementos a su apariencia. “Nunca estaré completo”, asegura. “Siempre hay una nueva idea, una nueva transformación.”

Una de sus decisiones más polémicas fue amputarse varios dedos voluntariamente. En su mano derecha se quitó el anular y el meñique; en la izquierda, solo el anular. A este proyecto lo llamó “Las Garras”, un concepto artístico con el que buscaba darle a sus manos una forma más animal, más afilada, más simbólica. “Es arte corporal llevado al extremo”, ha declarado.
📸 En sus redes sociales, Diabão publica imágenes impactantes de su evolución. Las fotos del pasado muestran a un joven común, sin tatuajes visibles en el rostro, con un aire tranquilo. En cambio, las imágenes actuales presentan a un hombre completamente transformado, como salido de otro mundo. En una de sus publicaciones escribió: “Ese era solo el borrador. Esta es la obra definitiva.”
A pesar de su estética demoníaca, Diabão aclara que no es satánico ni tiene creencias religiosas oscuras. “No adoro al diablo”, afirma. “Esto no tiene nada que ver con religión. Es una forma de arte, una expresión personal. Estoy reclamando el derecho a ser quien quiero ser.”
Su pareja, quien también ha experimentado con la modificación corporal, ha estado a su lado durante todo este proceso. Juntos promueven el respeto a la autonomía del cuerpo y la libertad de romper con los estereotipos de belleza tradicionales. “La belleza no está en la simetría ni en lo convencional”, afirma él. “La verdadera belleza está en atreverse a ser auténtico.”

😱 Las reacciones del público son variadas. Algunos lo consideran un genio del arte corporal; otros, lo tildan de demente. Muchos lo miran con miedo, otros con curiosidad. “Estoy acostumbrado a las miradas”, dice. “Pero no vivo para gustarle a los demás. Vivo para sentirme completo.”
A pesar de su aspecto impactante, sigue trabajando como tatuador profesional, y muchos clientes lo buscan precisamente por su reputación, su estilo sin concesiones y su experiencia única. “Quien no se arriesga, nunca se transforma”, aconseja a quienes lo consultan. “Y transformarse, aunque duela, es lo más liberador que existe.”
Su historia ha sido recogida por medios internacionales, documentales y entrevistas. Ha sido elogiado, criticado, incomprendido. Pero nadie puede negar su valentía ni su coherencia. En una sociedad que a menudo exige uniformidad, Diabão representa una figura de rebeldía viviente, una declaración humana en contra de lo establecido.
Recientemente, compartió una imagen inédita de su juventud: su rostro antes de las modificaciones, con una expresión calmada. Junto a la imagen, escribió: “Ese era él. El que soñaba con ser yo. Y hoy, ese sueño es real.” 🖤

En cuanto al futuro, asegura que aún hay muchas transformaciones por venir. Nuevas cirugías, nuevos implantes, nuevas ideas. Para él, el proceso nunca termina. “No existe una versión final de mí mismo”, concluye. “Solo versiones más honestas.”
Para algunos, lo que ha hecho con su cuerpo es perturbador. Para otros, inspirador. Pero lo cierto es que Diabão ha demostrado que la transformación no siempre busca belleza: a veces busca verdad.